Una de las cosas que menos gusta del invierno es tener los pies fríos y húmedos. Al llegar a casa lo primero que hacemos es secarnos y ponernos ropa de abrigo. Pero a algunas personas no les gusta usar zapatos en casa, y prefieren ir descalzos, lo cual es muy incómodo si los pisos están fríos. Sobretodo si además siempre tienes frío en los pies.

Lo bueno es que gracias al crochet puedes disponer de infinitas opciones para mantener los pies calientes tanto fuera como dentro de casa:

Zapatos a crochet: Estos se pueden tejer usando cualquier lana pesada, además son un regalo fantástico. Se pueden lavar en la lavadora o al seco, según la lana que uses. Es conveniente tener uno o dos pares en casa para tenerlos disponibles al llegar a casa con los pies fríos. También se pueden tejer zapatillas o pantuflas a crochet. Estas tienen la ventaja de que se pueden llevar a todos lados y no ocupan mas espacio que un par de calcetines.

Calcetines a crochet: Se pueden hacer suaves como la seda, o con lanas gruesas y pesadas que nos ayuden a calentar los pies. Incluso las novatas del crochet pueden tejer calcetines usando patrones sencillo o dobles. Haciendo calcetines puedes practicar tu crochet y experimentar con puntos nuevos.

Sandalias a crochet: Si estás buscando unas sandalias prácticas y cómodas para tus vacaciones de verano, ¿Porque no tejes tus propias sandalias a crochet? Son livianas frescas y fáciles de llevar en la maleta. Son lavables dependiendo de la lana que uses, y además son un bonito regalo.